Rosas

Publicado por Francisco Pellat en

En español —y para otras lenguas romances también—, el término «rosa» proviene directamente y sin cambios del latín rosa, con el significado que conocemos: «la rosa» o «la flor del rosal»; devenido del vocablo previo rodia [ródja] —por cambio similar como en: ClauSus por ClauDIus—. Éste último arcaísmo latino es, a su vez, prestado —a través del osco— del griego antiguo ρόδον [RhÓDON] «la rosa», «la flor del rosal» o mejor RhODÉA, «el tallo de la rosa», «el sostén de la flor».

A partir del griego antiguo se alude el posible significado de rhódon como «efluvio oloroso», «lo que es fragante», o «lo que desprende olor»; originado como término compuesto: por ροήdon o sino también de wrodion [bródion] en el antiguo dialecto eólico, raíces correspondientes con el persa antiguo VeReDa o V'ReDa (y sus dialectos: avéstico WaRDa, sogdiano WaRD y parto WâR), como una voz irania traspasada desde el sur de Armenia a Frigia y de ahí a Grecia. Y previamente de un origen tan antiguo como del arameo wurrdā y hasta del asirio wurtinnu.
En cuanto a la base, el núcleo deriva de una raíz indoeuropea vardh- [wardh], vradh- [wradh], «crecer», «erguir(se)»; donde en sánscrito wardh-as, significa «germinante», y wardhati, «elevar(se)», «prosperar».
Por otra parte, puede ser un derivado de una raíz grecolatina VRAD-, «plegarse», «hacerse flexible». Y por ahí también el griego rodanósrádinos, y el eólico bradinós, «blando» o «flexible». Color claro.
Rosa también es un término coincidente con varios nombres germánicos que tienen la raíz hrod, con el significado de «gloria».

Descripción

Los rosales son arbustos o trepadoras (a veces colgantes) generalmente espinosos, que alcanzan entre 2 a 5 metros de alto, en ocasiones llegan a los 20 m trepando sobre otras plantas. Tienen tallos semileñosos, casi siempre erectos (a veces rastreros), algunos de textura rugosa y escamosa, con notables formaciones epidérmicas de variadas formas, persistentes y bien desarrolladas (aguijones). Las hojas pueden ser perennes o caducas, pecioladas e imparipinnadas con entre 5 a 9 folíolos de borde aserrado y estípulas basales. Es frecuente la presencia de glándulas anexas sobre los márgenes, odoríferas o no. Las flores, que surgen en inflorescencias racimosas, formando corimbos, son generalmente aromáticas, completas y hermafroditas; regulares, con simetría radial (actinomorfas). El perianto está bien desarrollado. El hipanto o receptáculo floral prominente en forma de urna (tálamo cóncavo y profundo). El cáliz es dialisépalo, de 5 piezas de color verde. Los sépalos pueden ser simples, o a veces de forma compleja con lobulaciones laterales estilizadas. Corola dialipétala, simétrica, formada de 5 pétalos regulares (o múltiplos de 5), a veces escotados, y de variados colores llamativos, también blancos. La corola suele ser "doble" o "plena" por transformación de los estambres en pétalos, mayormente en los cultivares. El androceo está compuesto por numerosos estambres dispuestos en espiral (varios verticilos), generalmente en número múltiplo de los pétalos (5x). El gineceo apocárpico (compuesto por varios pistilos separados). Nectario presente, que atrae insectos para favorecer la polinización, predominantemente entomófila. Perigina (ovario medio), numerosos carpelos uniovulados (un primordio seminal por cada carpelo), así cada carpelo produce un aquenio. El fruto de la flor es el escaramujo, un tipo de infrutescencia denominada cinorrodón. Está compuesto por múltiples frutos secos pequeños (poliaquenio) separados y encerrados en un receptáculo carnoso (hipantio) y de color rojizo vistoso cuando está maduro.


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